jueves, 3 de marzo de 2016

Primera...

Quisiera escribirte con mi puño y letra… Pero la compu me permite atender lo necesario y escribirte al mismo tiempo sin que nadie sospeche que mientras organizo todo estoy también desbordando mi corazón para ti.

Con la esperanza de que mañana podremos platicar quiero atreverme esta vez a leerte yo en voz alta lo que estoy escribiendo. Tomando en cuenta que ambos sabemos lo que esto significa para mí.  Ayer que mencionaste que esperabas una carta me causó mucha gracia porque he pensado mucho en escribirte una y cuando te escuché pensé para mí LA CARTA LLEGARÁ EL DÍA QUE MENOS TE LO IMAGINES.  Y bueno pues… aquí está la primera.


Sin mencionar las palabras exactas que maneja la literatura que ocupamos, he comprendido y abrazado la idea de que el ser Humilde es tener la capacidad de reconocerse a sí mismo tal cual se es. Y que el más alto grado de humildad que se puede tener es el reconocerse a sí mismo ante Dios como cada uno lo concibe y ante otro ser humano.  Aunque creemos que esto se da en un paso muy especifico de nuestro programa de recuperación, yo tengo la idea para mis adentros de que en realidad, cuando tienes un amig@ constante y necesariamente tienes que practicar la Humildad.

Será por mi condición de alcohólica, será por mi enfermedad emocional y mental o por el simple hecho de que me habitué a hablar y compartirme… el caso es que hoy y desde hace unos meses me estoy ahogando en mi silencio. Me estoy ahogando en el silencio y en la tristeza que conlleva sentirse solo.  No es que me sienta una alcohólica especial, ni que me sienta superior a los demás pero hoy por hoy ya no cargo con el hecho de sentirme y reconocerme única.  

Desde hace un tiempo…   tomé la decisión de guardar para mí lo importante, lo que no quiero que me ensucien, no me niego a una opinión, ni me niego a una diferencia en cuanto pensamientos, no me niego a un regaño.
 Me niego a una calificación. Me niego a un ataque infundado y sobretodo me niego al hecho de saber que las palabras, las respuestas, las sugerencias pueden ser manipuladas conforme a intereses personales.

 Perdí la confianza en las personas!! Perdí la confianza en las personas ante las cuales practiqué por necesidad la humildad intentando arañar un poco de la tan mentada sobriedad emocional de la que se habla. Perdí la confianza cuando me di cuenta que intentaron adueñarse de mis pasos y de mi personalidad, de mi forma de vestir, de mi forma de actuar, de mi forma incluso de expresarme. Perdí la confianza cuando me di cuenta de que el castigo a mi rebeldía fue el ataque, la injuria, la indiferencia y el abandono.

Por otro lado alguna vez te hable de la intuición… perdí la confianza también cuando percibí las intenciones escondidas detrás de los disfraces…

Te lo escribo y se me llenan los ojos de lágrimas… Durante mi primer año de abstinencia me hice un promesa. Me prometí protegerme, le prometí a Galhy cuidarla y al igual que a ti, le ofrecí cuidarla hasta de mi propia locura. Sé que he fallado muchas veces pero no ha sido conscientemente y he aprendido a evitar algunas situaciones y también a algunas personas tóxicas.  En esta ocasión me di cuenta que de momento la única forma que tenía de protegerme era guardando silencio. Y así fue. Así lo hice.


Por alguna razón los caminos nos encontraron y nos pusieron de frente. ¡¡Qué fascinación  he sentido al escucharte!!  Saber que tu sentir es tan parecido al mío. Y es un “puente” que no solo se hace en cuanto a la enfermedad del alcoholismo, sino a la vida en general.

El escucharte me provoca ganas de compartirme y me ha hecho sentir que vale la pena abrirse una vez más.  Pero no ha parado aquí!

No ha parado en el hecho de que estoy en la disposición de escucharte y platicarte cómo es que yo he superado algunas cosas similares a las que tú estás viviendo.  Esto ha llegado al punto en el que hoy, a través de esta carta, quiero pedirte que seas testigo de mi nuevo intento de ser humilde.  Quiero pedirte que me escuches, que me acompañes, que de vez en cuando me alumbres el camino que recorro porque ¿sabes? Mis emociones llegan a cegarme y no veo con claridad en dónde estoy pisando.

Quiero pedirte que dejes de ver o sentir que yo te hago un favor al escucharte, quiero pedirte que te sientas a gusto a mi lado, ya sea que hables o leas, llores o fumes, quizás decidas guardar silencio, y te lo pido porque yo quiero sentirme exactamente igual contigo… Necesito sentirme así contigo.

Necesito pedírtelo de esta forma, por escrito, porque tú y yo sabemos lo que se vacía a través de las letras… si algo aprendí y me tomé muy en serio desde que llegué a la terapia fue que solamente la honestidad puede sanarme y no he encontrado una manera más honesta de abrirme que esta. 

Es muy lindo despertar y saber que además de sentirme abrazada por Mi Diosa Madre, también me siento abrazada por ti. Es hermoso saber que puedo el día de hoy salir de este silencio asfixiante y compartirte muchas cosas que me agreden y lastiman aunque aparente que no es así.   Es maravilloso sentir de nuevo la confianza de dar todas las armas que existen para acabar conmigo y no tener miedo de que las uses en mi contra.

Porque hoy siento esa confianza y seguridad contigo…

Quisiera escribirte esta y todas las demás con mi puño y letra, sin embargo sé que eres consciente que a través de mis letras, sea como sea que te las presente, está mi esencia hoy dispuesta y desnuda frente a ti.

Gracias!!

Con Amor


Galhamar…

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