miércoles, 16 de diciembre de 2015

No gracias

Lo que pasa es que de pronto olvidé que el camino es personal. Que hay que andarlo en solitario.
Olvidé que los SIEMPRE y los NUNCA son irreales, imposibles. Se me olvidó que absolutamente nadie tiene la obligación de quedarse a mi lado, de escribirme, de preocuparse por mí. Olvidé que todo lo que uno decide debe hacerlo en libertad y bajo una sola premisa HAS LO QUE SE TE DÉ TU JODIDA GANA CON TU VIDA.
Olvidé que la persona más importante para cada uno es él mismo…

Me he sentido sumamente confundida porque muchas veces mis “deseos” no van de acuerdo con lo que se supone que debería ser. Lo que pienso y siento no he podido escuchárselo a alguien más y me confundo, me regaño o me obligo a no pensar y/o sentir de algunas formas. Pero… creo que justamente el negar, el negarme, el ocultarme tal cual soy es lo que me está enfermando y deprimiendo.
                                                                                               
He escuchado que el amor verdadero es el que se da sin esperar nada a cambio y hay quien asegura que si haces otra cosa entonces NO es amor lo que sientes.
Dicen que el amor real da, perdona, espera, acompaña, apoya, comprende, cuida, protege… y tooooodo esto y más sin esperar nada de vuelta.

Pues yo no amo entonces a nadie. Porque espero de vuelta lo que doy. Tiempo, atención, mis oídos, mi hombro. Yo espero de un hombre lo que yo le doy y es que yo doy TODO LO QUE SOY. Comparto mi locura y mis ilusiones, me muestro con mis errores y defectos, comparto lo que tengo en absolutamente todos los sentidos. Yo procuro el bienestar de un hombre que amo. Procuro hacerle sentir a gusto, cómodo, consentido, procuro que se sepa que me interesa mucho lo que piensa y lo que siente, me aferro y me ocupo de que no sienta dudas de mí, que se entere que soy leal como La Loba que soy y que bajo ninguna circunstancia voy a mentir o a traicionar. Desde un inicio le hago saber que estoy loca y que me gusta estar sola y que no me invada, ofrezco ese espacio por igual, respeto y libertad.  No engaño diciendo que soy la santa madre o la mejor ama de casa. Aunque a veces me avergüence, procuro ser honesta y transparente.

 Cuando le hago el amor a un hombre que amo puedo volverme agua y fluir a su ritmo sin reserva, puedo convertirme en viento y llevarlo a volar en horizontes que no conoce, puedo volverme tierra y permitir que me siembre sus semillas y puedo convertirme en fuego y hacerlo arder hasta perder el sentido.

Cuando amo a un hombre preparo para él un café y mientras lo hago le hablo en mi mente CAFECITO… PODRÍAS POR FAVOR HACERLO SENTIR MUY A GUSTO AL CONSUMIRTE?? QUIERO QUE A TRAVÉS DE TI SIENTA CUANTO LO AMO. Con el café, con la ropa que llegue a lavar para él, con la comida que le llegue a preparar, con mis manos si lo acaricio, con mi boca cuando lo beso, con mis letras si acaso le escribo. Si tiene un problema lo apoyo, hombro con hombro resuelvo y busco soluciones, no me rajo, yo no estoy solamente en las buenas, en las malas estoy también.  En todo lo que haga o planee para él estará todo mi corazón ahí… el problema es precisamente porque yo quiero recibir LO MISMO!!!!!

Quizás a su manera, con sus formas de ser o personalidad, pero yo espero tiempo, atención, lealtad, entrega, apoyo, amor.
No voy a perdonarle a un hombre que me abandone, que me mienta o traicione, que me deje sola cuando lo necesito, indiferencia, falta de detalles, no soy juguete sexual de nadie, ni me acuesto con cualquiera que no sea mío… Sí, yo hago a los hombres míos… Porque me hago del que se me dé la gana… Si acaso digo SOY TUYA en ese momento, mientras dure así seré.

No quiero ser menos para nadie, no se me da mi jodida gana aceptarle menos a nadie.  Lo malo es que lo pido, lo digo… quizás soy paciente un tiempo, dejaré, esperaré a que lo entienda, lo asimile y actúe, pero si no me dan lo que doy… no me quedo. No amo pues según algunos.

Con mis amigos me pasa algo muy similar. Me entrego, escucho, respeto, estoy. Seguramente no estaré de acuerdo con todo lo que hagan o digan, pero no los abandonaré por eso. No necesito estar de acuerdo con mis amigos para hacerles saber y sentir con mis actos que estoy a su lado.  Para hacerles saber que pase lo que pase estará mi mano para que se sostengan, mi hombro para que lloren, mi pecho para que se consuelen, mi inteligencia para buscar soluciones y por supuesto mis estupideces para arrancar sonrisas. A mis amigos los acepto como son y no los abandono bajo ninguna circunstancia y mucho menos si sé que están pasando por un momento difícil.  Aunque no esté de acuerdo con sus relaciones o formas de vida no juzgo, ni me entrometo, ni mucho menos condiciono mi amistad…

No puedo llamar amigo a alguien que no me acepta, que me abandona, que me juzga y califica, que se molesta conmigo porque tomo las decisiones que yo crea correctas aunque esté en desacuerdo con mi amigo. No puedo y no quiero estar sentada en un rincón esperando a que mi amigo se acuerde de que existo… a que tenga un problema para que se acuerde de mí AHH SÍ, ME ESTÁ LLEVANDO EL DIABLO AHÍ ESTÁ GALHA PARA ESCUCHARME… QUÉ?? PERDÓN?? GALHA?? QUIEN ES?? QUE SE ESPERE, POR HOY ESOY FELIZ.
Siento asco de esto. Y no lo quiero.

Sé que todas las personas tenemos derecho a decidir con quién estar y de qué formas.
Y aunque de pronto me crea algo de culpa porque “el que ama, no espera nada a cambio” a mí me vale reteharta madre!!! No se me da la gana recibir miserias, ni limosnas de nadie. No se me antoja llamar o considerar “amigo” a quien demuestra con hechos que no lo es.


Esto no es amor dicen algunos… y seguramente tienen razón. Lo que siento vive en mí y seguramente no dejaré de amar tan fácilmente,  pero sí me doy el lujo una vez más de elegir el vínculo y no quiero estar en ningún que me deje desnutrida, aún estoy muuuuuuy lejos del desinterés y el abandono por mí misma, de ser santa o beber agua bendita… Asshh!!!

Galhamar Ryg


Imagen: Brian Viveros

2 comentarios:

  1. Precioso. Un abrazo.
    https://www.facebook.com/groups/416471638520065/?fref=ts

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