miércoles, 4 de noviembre de 2015

Lo más importante

Me niego a sentirme débil, chillona, agotada, desprotegida y abandonada.  Me quiero creer que tengo la capacidad de no necesitar a nadie que no sea yo tomada de la mano de Mi Amada Diosa Madre.   Necesito de pronto sentirme total y absolutamente capaz para mantenerme económicamente y a mis cachorros conmigo,  la capacidad para tener la casa en orden, hacer comida deliciosa y nutritiva, y más allá de todo eso, satisfacer todas mis necesidades emocionales, mentales y sexuales.
Sí, lo que quisiera es no necesitar de nadie para nada. En algunas ocasiones lo consigo…
Pero en un instante se me derrumba la autodependencia, desaparece y lo que resulta ser peor, me enloquece!!
De pronto me siento chiquitita, débil y perdida. De pronto busco desesperada una mirada de aprobación, un beso que me diga un TE AMO, una caricia que me haga sentir que pase lo que pase no han de abandonarme, un susurro, un abrazo, un chispazo aunque sea pequeñito que me diga AQUÍ ESTOY CONTIGO, PARA TI, POR SIEMPRE.

De pronto me siento terriblemente sola a pesar de estar con alguien a mi lado, mientras mi mente me repite la misma maldita historia SE IRÁ, ESTÁ MINTIENDO, NO TE AMA NI TANTITO, ESTÁ USANDOTE, TODOS LO HACEN. ¿QUÉ MÁS HARÁS ESTA VEZ PARA RETENERLO? Me enloquece, me desespero, me angustio y voltea mi Lobo a verme de reojo y me pregunta: ¿ESTÁS BIEN? Con mi carita de idiota solo asiento con la cabeza sin poder decirle MUERO DE MIEDO A PERDERTE…

Y no se lo digo porque no es en sí el miedo a perderle, es en su totalidad el miedo que me da no estar conmigo misma. Sentirme de pronto en ese pantano emocional y mental que me hunde y me recuerda lo espantoso que es perderse no en los ojos del otro, sino en la necesidad de su mirada. No en el amor del otro, sino en la maldita urgencia de sentirme amada. Me recuerda lo angustiante que es intentar una y otra vez alcanzar el amor de alguien que simple y sencillamente nunca va a amarte… Y nada tiene que ver con el hombre que me acompaña hoy o con el que lo hizo ayer o con el que lo hará mañana. Este demonio está adentro. Me habita desde que tengo uso de razón y me acobarda cuando menos me lo espero.

ESTAR SOLA ERA MEJOR me he repetido, estando sola no necesitaba preocuparme de conseguir el amor de alguien o de mantenerlo conmigo. Estando sola ponía toda la atención para mí y me sentí fuerte, tranquila y en paz. No tenía que poner a prueba nada, ni me enfrentaba en situaciones donde debía pensar cómo responder o cómo evitar comportarme, lo que tenía era para mí sin necesidad de invitar o compartir. Estar sola significaba estar cómoda y serena y aunque sé que se supone que una relación sana me tiene que hacer sentir igual, la verdad es que no es así en mi caso.

Porque no tiene virtud poner atención en mí cuando no tengo nada más en qué hacerlo.
No tiene logro alguno tomarme de la mano cuando no hay ninguna otra mano al alcance.
No le veo ganancia al hecho de amarme cuando sé que nadie más lo hace.
No me aplaudo el hecho de autodepender cuando no había nadie más de quien hacerlo.

El reto está frente a mí hoy día. El reto de mirarme en esos bellos ojos color café sin perderme a mí misma en ellos. El reto está en amarme tanto como para ubicar mi espacio junto a él sabiéndome digna de todo el amor que tiene para darme y que además me pregona y me demuestra. El reto está en seguir dependiendo de mí misma para sentirme feliz, tranquila, en paz y cómoda, sin cargarle a él toooooodo mi costal de emociones, necesidades y carencias.

-                DIME GALHA QUÉ TENGO QUE HACER PARA QUE TE SIENTAS SEGURA DE MÍ.
-                NADA MI LOBO… MI FELICIDAD Y MI SEGURIDAD NO DEPENDEN DE TI. ASÍ COMO TU SOBRIEDAD NO DEPENDE DE MÍ TAMPOCO…

¡¡¡Lo tenía en mis manos!!!  Debí responder con mi lista de peticiones y exigencias como toda buena codependiente que soy: “No me engañes, no veas a otras en la calle, no tengas amigas lindas, no hagas nada sin que yo me entere, no me mientas, no me hagas sentir fea, de hecho tienes que hacerme sentir la máaaaas bella del mundo y que nadie absolutamente nadie en esta tierra te gusta más que yo, también tienes que llamarme todo el tiempo y escribirme y estar atento a lo que yo quiera, necesite o se me antoje. Cántame, baila para mí, escríbeme cartas, no hagas nada que me moleste, hazte cargo de mí todo el tiempo, te necesito!!!!!!” ¿Loca? Nooooo… cassssiiii.

Pero no lo hice. Tuve que decirle que mi felicidad y seguridad no dependen de él, sino de mí misma. Se lo tuve que decir porque esa es la verdad y teniéndolo a mi lado me cuesta más trabajo ser feliz por mis propios medios. Me cuesta mucho trabajo compartir mi atención no con él sino conmigo, no olvidarme de lo que yo necesito y proporcionármelo. Creerme… por piedad creerme que soy hermosa, tan hermosa como para tener todo el derecho de ser amada, que soy digna de ello y que no tengo que hacer absolutamente nada para “ganarme” el amor.

Quiero amar… amarlo tanto que sea capaz de dar mi vida en cada instante por él, al igual que lo hago con las otras personas que amo. Pero quiero amarme en la misma medida, con la misma intensidad y con el mismo valor que tengo para hacerlo con otros.  Quiero amarme y cuidarme, ser cariñosa y paciente, respetarme los tiempos y los espacios tanto como lo hago con mis cachorros. Quiero escucharme atentamente, consolarme, apoyarme, alentarme, tanto como lo hago con la Coneja que es mi mejor amiga. Quiero preguntarme qué quiero, qué me gustaría, si me siento cómoda, si me siento tranquila, tanto como lo hago con el Lobo cada vez que lo veo inquieto… Cuidar lo que me digo, ser amable, no agredirme tanto como lo hago con el resto…

Carajo!!! Quiero tomarme de la mano y no perderme nunca…

 Y sí mirarme en esos ojos
Y sí perderme en esas caricias
Y sí hacer planes del hoy por hoy o de una vida
Pero siempre teniendo en cuenta que YO SOY lo más importante de mi vida

Galhamar Ryg


Imagen: Christian Schole

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