miércoles, 8 de julio de 2015

Corazón de Panal

1)     Moreno, trabajador, simpático, cariñoso, detallista, 34 años: “Quisiera sentir tu humedad con la yema de mis dedos”
2)    Moreno, trabajador, pashasito, caballeroso, amable, 55 años: “¡¡¡Güera!!! Dime qué tengo que hacer para merecerte”
3)    Blanco, barbado, coqueto, desconozco si es casado o la edad que tenga, calculo que más de 55 . Lunes, miércoles y viernes lo encuentro en un parque, con la mirada y una mano saludando  nos decimos algunas cosas…
4)    Alto, delgado, fuerte, atrevido, sensual, 18 años: “Prometo que en menos de 6 meses estarás en la cama conmigo”
5)    ¡¡¡Un morenazo más!!! 36 años, atento, trabajador, detallista, ansioso. “Te ves hermosa Galy, te estás poniendo muy sabrosa… ¿necesitas algo hermosa?... cuenta conmigo”
6)    64 años, jamás lo he visto en mi vida pero a diario nos escribimos “Que tengas un bonito día, mi dulce Galhamar Ryg. Te amo Niña de mi ilusión…”
7)    Blanco, tatuado, mirada triste, 23 años. “Me pones muy nervioso… escucha estas canciones… quiero estar cerca de ti… verte me hace feliz”
8)    Blanco, huraño, acelerado, 42 años “No te enojes conmigo Medusita, como quisiera sentir esa cabellera sobre mí y enredarnos juntos”
9)    Músico, romántico, sensible y tierno. 34 años “Te extraño mucho Bebé, ya tengo muchas ganas de verte, Te amo”


Menciono solamente los que me provocan “algo”
Creo que cualquiera que me lea podrá decir que soy tal vez loca o estoy mal de alguna parte especifica de mi cerebro… o de mi cuerpo. Quizás igual y me tilden de más cosas.

Edades diferentes, tipos de hombre diferentes, algunos más altos que otros, colores distintos, ojos, miradas, cabellos, manos, brazos… Y lo escribo y la humedad se desliza por mi ser!!!!

Y es que me gustan todos. Los deseo a todos y aunque parezca loco o estúpido amo a la mayoría.
A los que no amo es porque no los conozco del todo y  no me he dado la oportunidad de conocerlos y crear un vínculo. Porque aunque no haya tocado a ninguno, con todos tengo un vínculo especial.

Amo la dulzura de uno cuando me toca por accidente, la mirada perdida del otro cuando camino, amo el aroma de uno más cuando se me acerca y su sudor delata su nerviosismo, amo las manos blancas de uno más tan temblorosas. Perfectamente comprendo que esto es amar el deseo que sienten por mí. Y reconozco y admito que esto tiene que ver únicamente con mi ego.

Sin embargo también amo su sensibilidad, su ternura, su tristeza, su soledad, los recuerdos que de noche los atormentan, su frustración por no tener de la vida lo que buscaban, su inquietud de volver a sentirse libres y llenos de vida después de tener un matrimonio de muchíiiiisimos años.  Amo sus inquietudes y esperanzas, sus deseos de vivir y a la vez su terror a la vida, terror que esconden tras un disfraz de SOY UN CAMPEON Y A MÍ NO ME PASA NADA…  amo verlos planear algo para su futuro y mencionar con una enorme sonrisa los recuerdos de su ayer. Amo su optimismo y la cajita donde guardan la tristeza de saberse solos, sentirse solos, temer morir solos.
Amo las prisas con las que regalan una caricia, no vaya a ser que si te acarician despacio les vaya a gustar más y si les gusta se enamoren y si se enamoran sufran. Amo como se asoma de repente su ternura aunque no lo noten, su dulzura aunque la escondan y su amor por mí, aunque corran.

Amo el valor y el coraje que tienen para acercarse a una mujer como yo a pesar de ser 15 años mayor, no les importa si saldrán volando después de que los apalee con mi desprecio, amo la ternura con la se acercan a darme un dulce o un detalle que recolectaron pensando en mí en medio de la arena. Amo el corazón que me entregan cuando me hablan de sus experiencias dolorosas, de su tristeza por ser abandonados, de su necesidad de sentir que llegarán a ser hombres de provecho. Amo y me contagian de esas ganas de vivir, de amar, de crear, de sentir que la vida tiene un sentido y vale la pena vivirla. Amo ver su libertad interior plasmada en los dibujos que no le muestran al mundo.

Amo la sensación con la que se van después de haber estado conmigo. Esa sensación que les deja un suspiro y una ilusión, aunque quizás y lo saben, nunca puedan desnudarme el cuerpo tanto como se les desnuda el alma cuando se atreven a mirarme a los ojos.  Amo verlos despedirse y caminar más derechitos porque después de estar conmigo se siente más guapos y fuertes de lo que se sentían antes, se sienten más varoniles y llenos de vida. Se sienten amados porque no sé cómo pero les hago sentir mi amor por ellos y también les hago saber cómo es que mis ojos los miran. Ojalá pudieran mirarse a sí mismos a través de mis ojos.

Amo el suspiro que sueltan cuando me sienten aunque sea un poquito de su propiedad porque son totalmente consientes de que tengo un vínculo personal, único e irrepetible con cada uno. Cuando se sienta uno frente a mí, sabe que toda mi atención es para él, que mi sonrisa, mis gestos, mis palabras o hasta lo que estoy pensando le pertenecen en ese instante. Saben que lo que comparten conmigo se queda guardado en mi corazón como un gran tesoro y saben perfectamente que de igual manera me comparto yo con ellos de manera personal. Se saben amados, admirados y acompañados por mí, cada uno en su momento y en su circunstancia.

Finalmente debo confesar:  me encanta la sensación de sentirlos a todos míos, sabiendo que con ninguno de ellos he de despertar. Amo la libertad que me regala verlos a todos, soñar con ellos y escaparme como agua de sus manos. Amo esconderme en las letras y escribirles a todos y a ninguno al mismo tiempo.  Amo tener la capacidad de mirarme y perderme en sus ojos, de sentirme enamorada de a poco cada vez y soñar con ser sí la mujer, la amante, la amiga, la compañera, el secreto, el deseo, la prohibición, la madre protectora, la hermana cómplice, la fiera desbocada sobre sus cuerpos hermoso, la que les arranque la ropa y los vuelva locos.
Amo ser de ellos porque lo soy, amo ser tan mía como para no pertenecerle a ninguno…

Estoy muy loca eso ya lo sabemos todos. Pero a fin de cuentas, este mi corazón que sí es un panal me hace feliz, me da ilusión y alegría todos los días. Y lo mejor de este Mi corazón, de nuevo lo reconozco, es la capacidad tan exquisita que tiene de amar y de convertir en una maravilla todo lo que toca… la capacidad que tiene para amar tanto y a tantos a la vez.

¡¡Ay de mí con este Corazón!! Mi enloquecido Corazón de Panal

Galhamar Ryg

Imagen: Christian Schloe

Set your heart free

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