martes, 30 de junio de 2015

Ups!!!

No tolero que me den una orden.
No me refiero a las órdenes que dan en el trabajo, que por lo regular, al menos en mi trabajo, son peticiones amables y no imposiciones. Pero no hablo de este tipo de ordenamientos. Me refiero a los que vienen de un “señor” controlador y por supuesto acompañada de un sutil comentario manipulador, por ejemplo:

-Te pintas los labios… así te ves más bonita
- No te tardes… para aprovechar el tiempo
- Te paras temprano… para que te rinda el día
- Te pones la falda azul… así me prendes más
- Mándame un beso… muero por besarte
- No pases tanto tiempo en tu terapia… ya llevas mucho tiempo sin beber  
- No debes enojarte por eso… eres muy inteligente
- Fíjate bien lo que te voy a decir… para que te funcione mi sugerencia
- No debes exagerar las cosas…  piensa positivo
- Ya vete a dormir… para que descanses
- Me tienes que decir la verdad de todo… para que funcionen las cosas
- Pide permiso para salir temprano… así podamos ir a cenar
- Has ejercicio… para que te pongas más buenota
- No comas tanta grasa… para que no engordes
- Pues deberías conseguirte un hombre… te hace falta uno a tu lado

Entre otras.

No soporto los cuestionamientos, pero no me refiero a los cuestionamientos amables: ¿Cómo estás? ¿Cómo te fue hoy en tu trabajo? ¿Cómo te sientes? ¿Qué se te antoja?
Me refiero a los de ese otro tipo en el que tienes que responder con una explicación obligada, los cuales por lo general, vienen también de un “señor”… también controlador y también acompañada de un comentario manipulador, por ejemplo:

-¿Todavía no te duermes? Por eso no te quieres levantar temprano
-¿Qué estás haciendo despierta a estas horas? Necesitas descansar
- ¿Pues qué tanto escribes? Ya escribiste en la mañana
- ¿Qué tanto platicas? No dejes que te quiten el tiempo
- ¿Por qué publicas eso?  Pueden pensar mal de ti
- ¿Por qué a tu edad no tienes novio? Tan linda que eres
- ¿Por qué no me contestas el teléfono? Me preocupo tanto
- ¿Dónde estás?  Qué tal si te pasa algo
- ¿Quién te va a llevar a tu casa? Me importa tu seguridad
- ¿A qué hora te vas a ir? Ya es  muy tarde para que andes solita
- ¿Qué no te puedes salir temprano del trabajo? Necesitas divertirte
-  ¿Con esos taconsotes andas en la calle?  No te vayas a torcer un pie
- ¿Por qué tardas tanto en llegar? Te estoy esperando desde hace horas
- ¿Y te parece bien que estés alejada de tu familia? Pues qué tanto escondes
- ¿Cómo les permites eso a tus hijos? No les hace bien tales costumbres
- ¿No crees que deberías ir o dejar de ir, hacer o dejar de hacer tal cosa? Es mi opinión, te lo digo por tu bien.

Entre otras.

¡¡¡Me enferman!!! Es curioso como el hombre… noooo!! Lo siento, va de nuez:
 Es curioso como algunos “hombres” tienen tanta necesidad de controlar. 
Porque no me trago el comentario siguiente a la orden, ni tampoco me trago el comentario siguiente al cuestionamiento.  Como tampoco me trago el interés o la preocupación que me pregonan.  Aunque a veces ponga mi carita de idiota, por lo general ando a las ver… vivas!! Y me doy cuenta perfectamente que detrás de cada orden… perdón, “sugerencia” que  me dan se esconde un tipo que desea controlarme. Sé perfectamente que detrás de cada pregunta se esconde una sola pregunta real: ¿VERDAD QUE SOY EL ÚNICO Y ABSOLUTO DUEÑO DE TU LINDO TRASERO?
Se esconde una intención de dominar mis actos, mi apariencia física, mis emociones y hasta mis pensamientos, porque debo estar bonita  e impecable para cuando se les antoje así como de buen humor y bien dispuesta a lo que los “señores” deseen obtener de mí. No me enfoco únicamente a aspectos sexuales, me enfoco a todos los aspectos. Muchas veces he dejado de atenderles una llamada porque estoy charlando con una compañera de terapia, o he dejado de asistir a alguna cita porque tengo ocupado mi día con una trabajo importante, o no voy a tener sexo porque estoy cansada y desvelada por estar escribiendo lo que se me antoje o me presento a la cita tarde y mal vestida.  Para pronto:  Muchas veces no tengo ni si quiera el deseo de responder un mensaje o de escuchar a nadie que no sea mi propia locura. Muchas veces prefiero rechazar una invitación que abandonar mi cama y por supuesto que ya  me acostumbré y adoro ser la única dueña de mis decisiones y mis pasos.

Esto de andar sola por la vida puede parece triste, porque se supone que uno debe andar buscando al príncipe azul, la media naranja, el amor de tu vida y no sé qué tanta bobada se dice en torno a eso, pero la verdad es que a mí no me ha funcionado andar persiguiendo personas creyéndome que esta vez sí va a funcionar, que este sí es el bueno, que es el ángel que salvará a esta demonia de su infierno.
Pero la verdad es que cuando se adentran a mi infierno y conocen  mis demonios salen corriendo jajajajajajaja  Y no los culpo, entiendo que soy difícil de tratar y mucho más difícil de comprender.  No pido comprensión, ni pido tampoco que se me tolere, porque no ando buscando un hombre que me complemente, ni que me haga feliz.
De hecho no ando buscando un hombre. He aceptado la responsabilidad total de mi persona, de mi felicidad y crecimiento, esto solo depende de mí.

Pero si acaso se me para uno en frente con la intención de tener conmigo algo más que una amistad tiene que saber que se está metiendo entre las patas de una yegua, una loca desquiciada que adora estar sola, que adora estar en silencio, que le gusta ser dueña de su tiempo y de su espacio al cual defiende como perra rabiosa.
Tiene que saber que no soy domable, ni domesticable, ni modosita, ni limpiecita, ni de su casita y que además no le interesa serlo.
 No soy una mujer que desee desesperadamente atender a su macho y satisfacerlo hasta en los más estúpidos detalles, no soy una mujer que se conforma con migajas de tiempo o de cariño. Y para acabarla de joder tengo la mala costumbre de decir lo que pienso, siento, deseo o no me gusta.  Si no me escuchas respeto tu derecho a no escucharme, pero no esperes que vuelva a abrir mi boca.
Tiene que saber el osado este, que se está metiendo a  una aventura llena de adrenalina porque nunca se sabe…  ni yo misma lo sé, como es que voy a despertar mañana, o si después de una hora de risas pueda transformar mis carcajadas en llanto. No sé si mañana odie al pobre incauto al que ayer le dije que lo amaba.

Hoy muy lindo un amigo me preguntó por qué cambio de ánimo tan repentinamente y mi respuesta fue ESTOY LOCA y es que no tenía otra respuesta  ¡¡estoy loca!! ¡¡Soy difícil!! ¡¡Yo misma no me comprendo!! Pero he llegado a un punto de mi vida en el que no me interesa comprenderme sino amarme. No me importa quedar bien con nadie sino aceptarme tal cual soy. Y debo aceptar que estoy ligeramente desbocada de mis pensamientos y de mis emociones, que soy un sube y baja en estados de ánimo, en temores y fortalezas, aceptar que nadie tiene la obligación de tolerarme, amarme o comprenderme pero tampoco nadie tiene el derecho de intentar si quiera pensar corregirme. He notado como sufren intentando descifrarme como si fuese caja fuerte, me los imagino pensando ¡¡POR DONDE LE LLEGO A ESTA CABRESTA!! ¡¡CUAL SERÁ LA CONTRASEÑA PARA DESARMARLA!! jajajajjaj

Ya no estoy en el punto en el que lo que más necesitaba era una caricia y el sentir que alguien por piedad me amara. Ya no soy esa pequeña espantada que no sabe pedir lo que merece.
Hoy sé que estoy loca, pero también sé que mi locura es hermosa y quien se atreva a amar, respetar y aceptar esta locura  tal cual, estará ya no del otro lado sino a mi lado y sin darse cuenta seguramente logrará tener a esta yegua loca, completamente apacible y comiendo de su mano.

Jajajajajja…  ¿existirá el aventado?

Galhamar Ryg


Imagen: http://www.123rf.com/photo_13497633_female-centaur-facing-into-a-storm-3d-digitally-rendered-illustration.html

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