miércoles, 1 de abril de 2015

Mis Hermanas

Tendría que volver a nacer y empezar de nuevo
Ignorar las mentiras sin despertar los celos
Quedarme calladita, torpe, obediente, en misterio
Volverme juguetito, títere, muñeca de aparador sin sentimientos

Tendría que renunciar a las risas desde el inicio
Evitar eso que me salía y me aventaba al precipicio
La carcajada, la cadera ondulante, la inquietud por los vicios
Decir lo que se piensa, llorar cuando hace falta, soltar todos los rizos

Hubiese tenido que amoldarme como debía
Decir, querer, hacer, sentir solamente lo que permitían
Nada de lloriqueos ni enojos, nada juegos ni sonrojos
Olvidar la rebeldía, los gustos, los antojos

El miedo tirarlo a la basura
O bien tragarlo sin mencionar la angustia
Tal vez coserme bien los labios y los ojos
Morder la lengua antes de siquiera pensar en los cerrojos

Debí esconderlo y vomitarlo todo en la penumbra
Trenzar los sueños, sujetarlos, echarlos a la bruma
Cavar mi propia fosa y echarme a dormir en esa tumba
No estorbar, ni reclamar, volverme leve como pluma

No sé quién habrá sufrido más con esto
Si ellos con mis gritos de silencio
Si yo con su amor en los desprecios
Si todos estando juntos sin querer hacerlo

Más ¿Por cuánto tiempo puede ser ignorado?
Ignorar el dolor, el terror, la angustia, todo se quedó tatuado
Más ¿por cuánto tiempo he de cargar con esta miseria?
La miseria que me lleva a repetir una y otra vez tanta pobreza

La pobreza del espíritu que habita un cuerpo ultrajado
La miseria de la ignorancia por no entender que estoy pagando
La angustia de no saber cómo lavar un “gran pecado”
La rabia de querer borrar y quemar vivas esas malditas manos…


Y la vida me regala una sorpresa
De pronto un sol y con ello tres sonrisas francas y honestas
Me regala tres miradas que con ternura me toman de la mano:
“Ven hermanita mía, caminaremos juntas a tu lado
No decaigas ni te vuelvas a sentir sola
Que mi ser y mi espíritu comprende por qué lloras
Tomémonos juntas de las manos
Y salgamos de este lugar oscuro
Busquemos la luz, la sanación, el perdón y el olvido
Que al compartirnos y secar los dolores del camino
Podremos juntas renacer y conservar el paraíso
El paraíso de la sonrisa que tenemos
De los juegos, juguetes y canciones
De los bailes, amores, flores e ilusiones
El paraíso de vivir libres y abrazarnos en la esperanza
Del saber que de fuego estamos hechas y al fuego volvemos sin tardanza”

No busqué la luz y me fue dada
No esperaba sentir las manos que me alcanzan
No sé todavía qué conforma mi barro
Tan solo sé que mi alma se regocija… las he encontrado


Galhamar Ryg

No hay comentarios:

Publicar un comentario