martes, 17 de marzo de 2015

Montaña Rusa

La semana pasada me he subido a una montaña rusa de acontecimientos y emociones. Tanto así que me he sentido ebria sin haber probado una sola gota de alcohol.  No solo me subí a la montaña rusa sino que además empecé en el primer carrito del tren y con el mismo en movimiento, me he saltado de un carrito a otro sin medirme…

Inició el viaje con un reencuentro inesperado, hasta irónico diría yo y quisiera escribir acerca de lo que se siente reencontrarse con un personaje que las circunstancias provocaron que se pusiera la convivencia en pausa, además de el nerviosismo que la sola presencia de este ser me provoca.  Inicio con esto porque  fue lo primero relevante que me sucedió al subir a esta locura de 5 días.  Este fue el primer carrito en el que me subí, inició la marcha lenta y hacia arriba, fue difícil vernos nuevamente, escucharnos como nunca lo habíamos hecho y sobre todo para mí ha sido difícil descubrir secretos guardados durante años en un par de ojos que me encantan.  Este encuentro me ha provocado emoción, confusión, terror, excitación, y trato de no pensar, no racionalizar nada y abrir mis ojos bien, necesito comprender no el por qué de esto sino el para qué.  Y aunque algo en el fondo, escondidito en mis rincones me dice ERES MAAALLLAAAAAA  todo mi ser grita ¡¡¡¡VIVE POR PIEDAD, SOLO VIVE!!!!! =)

De pronto me he dado cuenta de que salté al carrito segundo, mientras el tren daba una vuelta suavemente y en él encontré que casi llego al blog no. 100 cosa que me tiene sorprendida y temerosa.  Nunca imaginé que pudiera escribir tanta loquera y juntarla jajajajajajaj no creí llegar a esto, me parece muuuucho y sin embargo sé que falta más todavía. Pero es un paso, lo he logrado, perdí el miedo, gané confianza, perdí prejuicios y gané amigos. ¿No es hermoso? Alguien lee lo que escribo, me acompaña y me motiva a seguir adelante. Gracias de verdad por acompañarme en esto. Siento temor también porque cada vez pierdo más la prudencia en las letras, ya no pienso si tal o cual pueda leerme y agredirse. Hoy por hoy pienso SI ME LEE, TENÍA QUE SER ASÍ, SI LE AGREDE PUEDE IRSE DE MI LUGAR SECRETO Y NO VOLVER, NO ES MI ASUNTO. Espero no estar equivocada en este punto, nunca ha sido mi intención ni será jamás dañar a nadie con mi existencia y mucho menos con algo que me hace sentir viva: Escribir.

Y sin avisar mi Flakito (hermano) me ha subido de golpe al carrito de los recuerdos: Guitarras desafinadas y un “pomo” de refresco de cola nos ha hecho emborracharnos de no sé qué.
VAMOS A CANTAR, ELEGIMOS CADA QUIEN UNA CANCIÓN Y NOS VAMOS UNA Y UNA VALE??  Ninguno somos buenos para la guitarra sin embargo aprovechamos las que hay en casa para cantar canciones que de niños nos hacían sentir SOBRE UN ARCOIRIS TESOROS HALLARÁS, AL FINAL DEL CAMINO MÁS LEJOS NO SE IRÁ… PERO DIME QUE ME AMAS Y MÍA TÚ SERÁS… como ejemplo, pasamos por las que escuchamos en la adolescencia y luego a bailar con AMIGA DEJAME DECIRTE TODO LO QUE SIENTO ¡¡ajajajajajajaj yuhuuuuu!! Una sabrosa salsa nos puso a mover el bote. Lloré con todas mis ganas al cantar JUNTA TU ROSTRO MOJADO CON EL MÍO, NUNCA ME QUITES ESE EMBRUJO TUYO… llegó la noche bien pero bien noche y seguíamos a grito y grito, guitarrazo y recuerdos. COMO SE LLEVA UN LUNAR TODOS PODEMOS UNA MANCHA LLEVAR…  ¿En qué momento dormí y cuanto? No lo sé, pero desperté ya montada en el siguiente vagoncito del tren:

Ya no hay pequeños en mi casa, ya no tengo niños, ni mis hijos ni mis sobrinos pueden considerarse niños. Ya no. Ahora me encuentro con que son 4 adolescentes, sin contar con que el mayor ya es adulto y no vive conmigo. ¿Cómo es que yo me siento mejor que nunca? ¿Si ellos han crecido yo he envejecido no? Jajajajajaj sí, pero me siento más joven que antes, me siento más hermosa… bueno en realidad hoy me siento hermosa, inteligente, capaz, fuerte, y hace 10 años me sentía exactamente lo opuesto de todo. Me llena de felicidad el recordar cómo nos reuníamos mi cuñada y yo a charlar y cuando eran pequeños hacíamos de todo para dormirlos pronto y bajar a fumar; a media noche, a media charla se escuchaba el llanto de alguno, pero curiosamente las dos reconocíamos de manera perfecta de quién se trataba…
Ahora la visita fue distinta, no lloró ninguno, ahora reían, platicaban, jugaron juegos de mesa, cenaron, vieron películas, jugaron video juegos y en ningún momento se acordaron de que tienen madre jajajajajajajaj  Han crecido y creo que ambas al ser madres jóvenes pudimos contar con la energía necesaria para hacer sinfín de actividades con ellos y me he sentido afortunada de poder mirarlos hoy con sus nuevas inquietudes y tener la mente más o menos joven también para compartir con ellos esta etapa.

Intento reponerme del sangoloteo porque en esta parte del recorrido he sentido como mi cabello se va hacia atrás por tanto aire y mi estómago se expande y se comprime con la velocidad… para sin darme cuenta entrar en una nueva faceta del viaje, una que tuvo subidas y bajadas cortas pero desesperadamente veloces, una que ha tenido curvas muuuuy peligrosas y cambios constantes de dirección, a veces vuelta a la izquierda otras a la derecha y mi cabellos gira, mis uñas se aprietan, mis dientes rechinan, he sentido de todo al encontrarme con 2 mujeres alcohólicas igual que yo. Dos mujeres hechas de… de no sé qué. De llanto y carcajadas. Mujeres hechas de dolor y esperanza. Mujeres taaaaaan valientes e ignorantes de ese hecho.
Es difícil comprender y asimilar la cantidad de situaciones que hemos pasado las alcohólicas y drogadictas, situaciones que sin duda nos han marcado desde que somos apenas unas criaturas y que sin lugar a duda nos han envuelto en un aparente estado de dolor y miseria, sin embargo el escucharlas y ver sus ganas de vivir es algo milagroso.  La desgracia del ayer se convierte sin duda alguna en la cicatriz de la batalla, cicatrices que necesitamos ver y ver una y otra vez hasta que comprendamos el para qué se nos dio ese regalo tan incomprensible. Y no parar ahí, sino usar esa cicatriz y esa experiencia para ayudar a otra mujer que se sienta derrotada y sin esperanza… siempre que ella lo quiera claro está.
Esta etapa del recorrido me provocó llanto, risa, ira, vergüenza, esperanza, amor y de tanto y tanto llegó un momento en que quería vomitar…   Creo que las mujeres todas somos mágicas, pero las mujeres con las que he estado yo además de ser mágicas son grandiosas… aunque ellas crean que no es así ;-)

Intento detener el ritmo acelerado del recorrido, a decir verdad ya no puedo más con tanto. Duermo un poco fuera de horario, fumo todavía más de lo que acostumbro, intento acomodar las situaciones cotidianas y empiezo por fin a sentirme relajada y de pronto gritan…
¡¡MAMÁAAAAAA!! Mi ex cachorro ha venido de visita eeeeeaaaaahhhhhhhh jajajajajaj súbete de nuevo al tren, viaja ahora con él, escucha sus avances, sus alegrías, sus temores, sus llantos, sus planes y él me ha preguntado a mí… Me encontré no con un hijo sino con un amigo y viajé, lloré, grité, canté, reí a carcajadas, fumé más todavía y dormí exageradamente poco y todo esto para darme cuenta de que se transforma sanamente en un hombre ¿cómo habrá hecho este niño para sobrevivir a mi locura? Me pregunto muy adentro mío mientras lo escucho y veo feliz de crecer y vivir... todo esto taaaan rápido para hoy por fin bajarme de ese tren y esa montaña rusa, de nuevo volver a la normalidad, a la vida cotidiana, a disfrutar de la serenidad que me regala mi oficina. A la paz que me dan las teclas que acaricio, a la satisfacción y agradecimiento que siento de un hecho muuuuuy sencillo: Solo por hoy no he bebido y gracias a ello todo todo todo el recorrido lo he sentido.

Galhamar Ryg


Imagen: Leovigildo Martínez

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