lunes, 9 de marzo de 2015

La visita

Me he levantado temprano con unas inmensas ganas de seguir disfrutando de mi cama. No hay nada más delicioso que sentir esas cobijas envolviendo mi cuerpo desnudo. Me he bañado con agua tibia y la he sentido caer a través de todo mi cuerpo. Aspiré fuertemente el aroma de mi cabello mojado y he corrido porque  se hacía tarde.  Me atreví a usar la minifalda azul que he tenido un buen rato guardada, pero mi Bonita está emocionada, está contenta porque la he escuchado y hoy ha querido andar de coqueta.  Me extraña un poco la sensación de las miradas, algunas morbosas, otras de admiración bonita, otras de indignación y escándalo. ¡¡¡¡Aaahhh!!!! Me he hablado y repetido varias veces durante el día TRANQUILA GALHA TÚ NO ERES CULPABLE DE LO QUE LOS OTROS PIENSEN O SIENTAN, TÚ A LO TUYO, DISFRUTA EL AIRE EN TUS PIERNAS.     Hasta esta hora lo voy logrando =)

He olvidado en casa, para variar y no perder la costumbre ;-) el libro que estoy leyendo y el viernes olvidé en la oficina mi tarea por lo que de pronto me vi en el transporte público sin algo qué leer o qué hacer. Me di permiso de disfrutar del viaje y sobre todo de saborear lentamente el fin de semana tan maravilloso que he tenido.

Esperaba cualquier cosa, todo podía ser posible, que lloviera, un terremoto, encontrar cerrado el mercado, un tornado, lo que fuera menos ver a mi hermano entrar por esa puerta.  Ese hermano con el que crecí, a pesar de que somos más en número, este en especial fue mi compañero de niñez. Tan solo nos llevamos 3 años de diferencia y al menos 4 años convivimos solo él y yo. Con él jugué, lloré, me reí, nos peleábamos. Recuerdo una escena de muuuyy pequeñitos, él dormido en la cuna y yo lloraba, tenía miedo, no podía subirme a la cuna, aún no hallaba la forma. Su manita de bebé salía colgando por entre los barrotes de la cuna y yo pasaba mi mano una y otra vez por debajo de la suya como si él acariciara mi mano, eso me calmó y es una sensación que hasta la fecha puede relajarme.

En una ocasión enfermé gravemente y estuve en cama varios días, él jugó conmigo ahí, trajo sus muñequitos y jugaba en la cama, comió conmigo bistec asado y ensalada. No se separó para nada.                                          Desde muy pequeña sufría terror en las noches, no podía dormir temprano, cada noche esperaba a que entrara bien la madrugada y me aseguraba de que todos estaban bien, a veces me levantaba a media noche a vigilar que la puerta estuviese bien cerrada, revisaba que todos respiraran y que papá roncara, y había ocasiones en que aún así con todo y eso asegurado yo seguía sin poder dormir. Me aterraba la noche, mi argumento era ALGUIEN VA A ENTRAR A CASA Y NOS VAN A HACER “ALGO”  muuuchos años más tarde comprendí lo que eso significaba, pero eso lo escribiré otro día.     La única manera en que podía dormir era con él. MANITOOOO ¿ME DEJAS DORMIRME CONTIGO?  Para los 7 u 8 años él ya sabía que esa era una rutina de diario de lo contrario yo no dormiría, no abría los ojos solo alzaba sus cobijas, esperaba que yo me acomodara y me tapaba para poder dormir los dos.

Mi Flakito fue mi confidente, sabía quién me gustaba, lo que hacía, mis sueños, los planes que tenía, por lo regular eran secretos súper requeté íntimos que no debía decirle a nadie. De igual manera yo sabía todo de él en ese tiempo que sí hablaba jajajajajaja y teníamos un pacto: LOS HERMANOS NO SE TRAICIONAN, no importaba qué fuera, ni lo enojados que pudiésemos estar, el pacto era claro y nunca ninguno lo rompió. Más tarde lo heredamos a los otros dos y creo que a la fecha es algo que como hermanos nos caracteriza.
Las circunstancias de la vida nos fueron alejando. Cada vez hablamos menos, nos vemos menos, él no es mucho de redes sociales por lo que ni por ese medio puedo tener contacto frecuente y de pronto el sábado por la mañana entró a mi casa. Después de … no sé 2 años creo de no verlo, de no hablar, de no sentirlo cerca.

Me sentí feliz de verlo, un poco adormilada pero lo recibí como él se merece, con besos y abrazos, vi su cara de gusto al sentirse bien recibido en casa. Tanto mis hijos como yo lo amamos y a todos nos dio gusto que viniera. Charlamos… ¡¡¡charlamos como hace mucho no lo hacíamos!!!
Fume y fume todo el día los dos jajajajajajajajj echados en mi cama hablando de lo que ha pasado no con nuestras vidas sino con la mía, porque ahora yo hablo mucho más que él… o debería decir que él dejó de hablar en algún momento. Yo siempre he hablado mucho :P      Pero dentro de su poca comunicación habló.  Habla poco pero dice mucho o será que yo estoy muy pendiente de sus palabras porque cada una de ellas vale oro. Alguna vez mi mamá me dijo un poco celosa DICE EL FLAKO QUE CON QUIEN MÁS HABLA ES CONTIGO  cosa que yo no creí puesto que no lo hace mucho. Pero el sábado mencionó   AL NO ESTAR TÚ QUIEN HA TOMADO TU LUGAR HA SIDO MI HIJA, ES A ELLA A QUIEN LE PLATICO LO QUE ME PASA Y LO QUE SIENTO, ES MUY PARECIDA A TI, NO ES SUMISA, NI SABE CALLARSE, ELLA HABLA Y OPINA Y PELEA SI ES NECESARIO, ME RECUERDA MUCHO A TI

Solo le dije que me daba mucho gusto que mi sobrina sea fuerte y que tenga carácter, pero aunque lo sentí, no le dije que lo extraño mucho, no le dije que quisiera seguir siendo yo a quien le diga lo que le pasa, que quisiera volver a jugar con él juegos de rol y cantar las canciones que nos gustan. No le dije que noté sus ganas de llorar cuando le hablé de la necesidad que he tenido de papá, y me di cuenta perfectamente que él también la ha tenido y muy grandemente. No le dije a mi hermano que lamento no haber sido o haber estado para él cuando me ha necesitado. La vida y mi propia necesidad de recuperación me han forzado a aislarme y buscar mi camino, no le dije que lamente mucho haberlo dañado y que sé que algún tiempo estuvo  resentido conmigo. No le pregunté cómo se ha sentido, ni qué planes tiene, no quise incomodarlo. Solo recibí todo lo que él quisiera darme. Me faltó decirle también que si hubo alguien en mi niñez que me ayudo a sobrevivir ese fue él. Que su presencia mitigaba el miedo aterrador que yo sentía y que la soledad a su lado se desvanecía. No le dije que me enseño a compartir lo que tenía, a guardar secretos, a jugar limpio, a consolar y que fue la primera persona en esta tierra por la cual yo hubiese dado mi vida. No le di las gracias por ser mi hermano y mi confidente.   

Tan solo me limité a compartir mis últimos meses, a verlo reírse y carcajearse de nuevo mientras jugamos un juego de mesa todos juntos. Me limité a ponerle un disco de música que sé que le gusta y escucharlo cantar fuerte. Me limité a compartir con él lo poco que tenía en casa y tratar de hacerlo sentir amado y a gusto. Eso sí lo abracé varias veces, lo besé y le dije cuanto lo amo y lo feliz que me hacía verlo nuevamente.

Volviendo a mi ruta en el transporte público de esta mañana repasaba con cuidado cada momento del fin de semana y no pude evitar sentir mi corazón lleno de gozo. Si hace 5 años me hubieran mostrado la vida que llevo hoy, no lo hubiese creído. Si hace 5 años me hubieran dicho que iba a poder usar minifaldas y zapatillas me hubiese carcajeado. Si me hubieran dicho que iba a logar tener una estabilidad laboral… jajajajaaj eso menos lo hubiese aceptado.             Si hace 5 años me hubieran dicho que iba poder compartir con mi hermano ya no alcohol ni drogas, sino esperanza y vida hubiera llorado porque hace 5 años yo no tenía nada, absolutamente nada que ofrecer ni a mi hermano ni a nadie.
Si hace 5 años me hubieran dicho que hoy iba a poder tomar agua natural sin sentir dolores terribles en mi estómago, que iba a poder dormir tranquila por las noches, que iba a sentirme enormemente valiosa, que iba a poder sentirme cobijada por Una Diosa, que iba a reír a carcajadas con mis hijos, que iban a confiar nuevamente en mí, que podría mirar de frente a cualquier persona y que iba a dejar de sentir vergüenza de mí misma… No lo hubiese creído.    Así como no hubiera creído si el viernes pasado me hubieran dicho PREPARATE MAÑANA VERÁS DE NUEVO A TU HERMANITO…


Galhamar Ryg

Imagen: ¿¿??

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