lunes, 9 de febrero de 2015

Tu fantasma

Bajo las sábanas de mi recuerdo te apareces
Sentado y sereno abrazando pequeñeces
Disfrutando las delicias de mi cuerpo
Desenredando lentamente mis cabellos

Día tras día se me asoma tu sonrisa entre las letras
Y bajito, tenue y suave
Mi corazón latiendo suplica porque vuelvas
Las mañanas hoy tan frías se hacen eternas
Y las noches en mi almohada por tus besos desesperan

Mis tardes aterradas gritan fuerte a tu nombre
Mi mente intenta inútilmente vomitarte
y arrancarse ese tu aroma y esencia de hombre

¡¡Odio amarte tanto en mis silencios!!
¡¡Amo odiarte fuerte y desde adentro!!

Mi mirada cruel se burla de lo que no veo
Y el fantasma tuyo poco a poco se va lejos
Te me escurres lentamente no en mis ojos
Ni en mis manos, ni en mis senos
Te me escurres lentamente en todo el cuerpo
A cada paso dejo en el aire tus respiros
Y en la ducha me arranco de la esencia tus gemidos
Te me escurres tiernamente por la lengua
Si al cerrar mis ventanas te encuentro dormido en mi cabeza.

Sutilmente te devoro las caricias
Te hago mío y loco aunque no sientas
He tragado ya tus miedos y demolido uno a uno tus tormentos
Tu sonrisa, tus gestos y tus bailes
Los guardo con cuidado en mis pesares.
Tus gritos, sin sabores y desaires
Los he quemado entre mis piernas y mi carne

Desmenuzo con cuidado tus palabras
Y comprendo poco a poco tu llegada
Analizo entre la vida cada hecho
El momento justo en el que mi corazón
Quedó roto y mi fiereza al acecho

He buscado entre la casa más razones
Y una luz aunque sea leve que a mi alma dé emociones
He intentado torpemente armar un nuevo juego
Uno que no tenga ganador ni desconcierto
Busco y persigo una esperanza
Que dé vida y serenidad a mis andanzas

Pero aunque me invente excusas ¡Mi vida! Ya no hay nada
No encuentro algo real, cuerdo o novedoso
Ya no hay  nada seguro, claro ni bondadoso
Donde pueda iniciar contigo una nueva historia
Y dé a nuestros corazones el reposo

Solo queda abrir mis ojos y oídos a los bailes
Humedecer los fósforos y dejar entrar al aire
Encerrar bajo candado mis ardores
Y dejar de esperar en el amor nuevas pasiones
No me importa pasar la vida entera seca
Recordando tus olores
Ni pretendo dejar de disfrutar a escondida tus sabores

No me importa llorar sangre
Ni que el fuego eterno del dolor devore mi podrida carne
Ya no quiero sentir más besos que no existe
Ni desgarrar mi alma con los sueños que persigue
El cansancio ha consumido mis ideas
Ha tronado mi memoria
Y destejido mis creencias.

Tan solo le he abierto los brazos de nuevo a tu presencia
Pero esta vez amado, no espero que te quedes
Y hagamos  vida plena
Esta vez he abierto los brazos a tu presencia
Suplicándole a tu fantasma tierno
Que de una buena vez desaparezca

Galhamar Ryg



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