jueves, 15 de enero de 2015

¿Será?

Enciendes mi locura con tus labios… Provocas mis pensamientos húmedos, mis sueños agitados, mis deseos desenfrenados.
Me es suficiente con mirarte, percibir en tu mirada el deseo tuyo de alcanzarme, tenerme, disfrutarme.
¿Puede haber algo más excitante que el saber que me deseas?
Sé lo que piensas cada vez que muerdes traviesos tus labios y desnudas lentamente mis pedazos.
Sé como poco a poco te enciendes si por accidente me rosas, si tus dedos delicados acarician mis manos.
Deseas saborear con tu lengua cada uno de mis rincones y desnudarme no solo de la ropa Cariño, sino también de todos mis temores.
Muerdes tus labios fuerte porque no sabes por dónde empezar a deleitarte y enloquecen tus sentidos cuando  inicias a besarme, tus manos atrevidas juegan con mis cabellos, muerden y lames con ternura mis secretos, acercas tu cuerpo a mí tan fuerte que provocas mi deseo y no hay ya nada que pueda detenerme.

Porque mientras tú chupas suavemente mi cuello y tus deditos traviesos toquetean mis senos, yo cierro mis ojos y me acerco, abro mi corazón y mi alma,  te dejo entrar completo.
Mientras tu saliva me recorre yo disfruto de tu pecho… Ese pecho que me tiene enloquecida solo de pensarlo. Loca porque mi lengua en sus vellos adoro que se enrede y mis colmillos de Loba suavemente te muerde.
Ese pecho que parece tener montañas y te muestra fuerte y viril ante mi mente… ese pecho tuyo ¡Mi Amor! es mi deleite.

Ya no hay  nada que me detenga porque siento tus uñas arrancando suavemente mis memorias, las tristes, las nefastas, las dolorosas. De pronto me encuentro despojada de las ropas y ya no hay más fuerza, ni lamentos, ya no existe más rechazos ni pensamientos. De pronto me encuentro entre tus brazos tiernos completamente desnuda de recuerdos y absolutamente cubierta de sorpresas.

Sorpresas que me da tu boca no solo en besos, sino en lindas y tiernas palabras que mi corazón no conocía. Sorpresas con tus actos y detalles, con tu música y cantares. Con lo que haces y sobre todo  con lo que nunca haces.   Sorpresas que me entregas lentamente cuando tus pupilas están en mi alma clavadas. Sorpresa de saber que no necesitas saberte dueño de mí como hembra, con estar a mi lado y disfrutar de mis tormentas te basta… incluso te divierte.  ¡Te divierte! ¡Qué barbaridad! Debes estar Cariño más loco que yo.

¿Será que encontraste la formula Mi Cielo Azul, de domarme?  ¿Puede una Loba enfurecida tener calma? ¿Puede una Loca desquiciada encontrarse en  paz con otra alma? Son cosas que desconozco y no me creo.
Situaciones que no sabía que existieran y es entonces cuando ya nada me detiene. Salen de mis ojos lágrimas de alegría, de sorpresa, de deleite.
De mis manos se desprenden caricias que no sabía que me habitaran. En mi mente se dibujan tus montañas y puedo imaginar claramente el panorama.
De mis labios brotan besos insaciables y mi lengua saborea lento o rápido de tus encantos.
Para entonces ya no hay marcha atrás ni freno ni distancias, simplemente dejo que penetres mis entrañas y me abro en cuerpo y alma a ti, a tu mirada, a tus palabras, a tu locura y deseo,  a tu fuego y a tu agua.
Me entrego plenamente cuando estoy callada y solo con mis letras puedo decirte lo que mi alma guarda. Ya no puedo detener mis alaridos y disfruto igualmente tus gemidos.
 No puedo detenerme  ya Cariño porque mi corazón parece fuente y entre tanta y tanta locura te humedece e inevitablemente ya te pertenece.


Galhamar Ryg

Imagen: La guerra de los sentimientos

Leonid Afremov

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