martes, 16 de diciembre de 2014

¿Amor?

El amor arde en el pecho… igualito que el alcohol
El alcohol cura las heridas… igualito que el amor
El amor embriaga al hombre… igualito que el alcohol
Y el alcohol lo debilita… igualito que el amor
Algunos hasta confunden el vino y la mujer bella
Llevan su amada a los labios y se acuestan con la botella.
Les Luthiers.


No solo les pasa a los hombres. También las mujeres solemos confundirnos.
Una de las características de la enfermedad del alcoholismo es la obsesión por la sustancia. La obsesión es una idea fija y constante que se apodera de tu mente: Desde horas antes de tomar el 1er trago, la botella ya está instalada en tu cerebro. Planeas, organizas, imaginas todo el cuadro desde antes y te hace sentir inquieta e incómoda hasta lograr el objetivo: Beber

Una vez iniciada la bebetoria viene otra de las características que es la compulsión: La inclinación o repetición constante, pasión vehemente (dice el diccionario) por algo o alguien (alcohol)
Como dice la famosa canción “Beben y beben y vuelven a beber”…  Hasta que el puerco… perdón, el cuerpo aguante o suceda una desgracia, lo que pase primero.
El famoso “ya me piqué” o “se me calentó el hocico” o “vamos por más”  son solo algunos de los focos rojos que pueden avisarte que estás viviendo estas situaciones.

Pero por lo regular en las mujeres se da una característica especial: Solemos obsesionarnos también con los hombres. También les pasa a los señores pero no tocaré ese punto por hoy.

Y es que la educación, la religión, la cultura mexicana etc. Fomentan en las mujeres la creencia de que el amor es sufrimiento, abnegación, dolor y hasta persecución. No es algo que nos hayan dado a elegir, simplemente vemos, olemos, oímos, mamamos esta forma taaaan romántica de “amar”
¿Cuántas de nosotras escuchamos a nuestras madres decir “el amor lo puede todo”?  ¿Cuántas de nosotras hemos dicho lo mismo?  Y además con la convicción de que así será. Y armamos la ecuación perfecta: 
MI PODEROSISIMO AMOR    +     HOMBRE CHUECO    =     PAREJA IDEAL

Si yo le sumo amor, poco a poco se irá restando su agresividad, irresponsabilidad, depresión, alcoholismo, violencia, drogadicción, falta de compromiso etc. No tiene fin la lista y nos enrolamos en relaciones destructivas, enfermizas y peligrosas.

Relaciones en donde la idea fija (obsesión) no es una sustancia, sino un hombre y si bien la alcohólica piensa todo el tiempo en beber, la mujer “enamorada” piensa todo el tiempo en su hombre… Sí SU hombre (peor la danza si tiene las 2 obsesiones)

v  En donde estará
v  Con quien estará
v  Que estará haciendo
v  Está muy callado, qué pensará
v  A qué hora va a llegar
v  Quien le llamó
v  Ese mensaje que llegó de quien es
v  Hoy se arregló demasiado por qué
v  Con este vestido se enloquece
v  Si lloro un poco, seguro cede
v  No me gustó el sexo anoche, pero él quedó encantado, seguro llamará.
v   
Y a las amigas… pobres!!! Las cansamos con frases como:

v  … entonces él me dijo…
v  Lo que pasa es que él estaba enojado
v  Es que si se va me muero
v  No sé por qué pero se volvió el aire que respiro
v  Sí me pegó, pero porque yo lo hice enojar
v  Es que solo cn él me siento tranquila y segura

Menciono solo alguito de lo mucho que pensamos y sentimos. Y al tiempo vemos que el amor grandioso que sentimos y toooodo lo que hicimos, pensamos, sufrimos y lloramos no sirvió para nada.
Pero el destino, la vida, dios o como se llame nos pone en el camino otrao hombre maravilloso y este es el bueno y este nos encanta y “nunca habíamos sentido tanto como con él” y va de nuevo la misma historia. (y beben y beben y vuelven a beber…)

A los alcoholicos, hombres y mujeres de inicio nos cuesta mucho trabajo aceptar que estamos enfermos y hacemos lo mismo 200mil veces esperando encontrar resultados diferentes. Casi a nadie nos gusta llamar a las cosas por su nombre porque nos agrede la realidad.

Sin embargo para resolver una situación, la que sea, necesitamos reconocer que existe. Así tenemos que ver de frente que el problema se llama:
Alcoholismos, drogadicción, cáncer, neurosis, diabetes, sordera… y en este caso especifico (“amar” así) CODEPENDENCIA.
Agrede y duele porque rompe mi esquema de vida, porque va en contra de lo único que conozco y me saca de mi estado de comodidad. Por desgracia en toda situación enferma debe de haber un detonante (tocar fondo) que te diga “YA NO MÁS”

Cada una de nosotras en el fondo, sabemos que nos hace daño este tipo de “amor”  porque nos fractura la mente, el cuerpo lo descompone, las emociones las debilita y el alma la carcome… igualito que el alcohol.

Sí, también esto es una enfermedad y muchas mujeres las padecemos y muy pocas logran verlo y aún menos logran resolverlo.
Para mí fortuna el alcoholismo me hizo caer en la cuenta de que también soy obsesiva con los hombres y que mi forma de relacionarme es destructiva. Pero del mismo modo me orilla a sanar esta otra parete de mí.
Me hizo ver que no soy la única mujer que “ama” de esta forma y que existen soluciones para mi problema.
Lo primero: Estar sola… sí, por aterrador que esto parezca. Estar sola y prestar atención a mi mente, necesidades, emociones y sentimientos, buscar ayuda y tener la disposición de ver con valor mi realidad de frente.

Porque al menos yo ya me cansé de que el amor me arda en el pecho…. Igualito que el alcohol
Ya me cansé de que el amor me debilite… igualito que el alcohol

Ya me cansé de confundir el amor con obsesión…. Ya me cansé de sufrir.

Galhamar Ryg
galhamarryg2014@gmail.com

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