miércoles, 1 de octubre de 2014

¿Acaso esto puede tener un nombre?


El señalamiento del dedo que te acusa porque como hija no diste lo que todos esperaban de ti: Que estudiaras, te casaras "bien" y tuvieras hijitos y una familia modelo. 

La mirada de desprecio y escandalizada cuando sales de un antro echando desmadre y haciendo escándalo con la bola de amigOs. 
El desprecio por ser borracha y demostrar una y otra vez que "no se puede confiar en ti" porque por beber todo lo arruinas, todo lo dejas tirado, todo lo echas a la basura. Las faltas de respeto porque "al fin de cuentas eres una puta" y "no te queda hacerte la difícil". 
La humillación de dar lo que no quieres con tal de tener un trago más. La angustia de querer parar y ya no poder hacerlo. 
El terrible despertar después de una borrachera intensa, despertares con terror, aturdimiento, frustración, desolación. 
El deseo intenso de asesinar con tus propias manos a quien te ha calumniado, humillado, violentado y aprovechado tu situación de "inconsciencia" 
El deseo enorme de apagar la luz por las noches y no poder hacerlo, por miedo, por soledad, por... El darte cuenta de que ya no puedes llegar más abajo, que la liga está a punto de tronarse y que te queda una última oportunidad....
El pedir, suplicar y anhelar una luz, una luz que siempre llega... si la quieres... si la pides... como tú lo entiendas...

Galhamar Ryg

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