viernes, 26 de septiembre de 2014

¿Pendejas o Cabronas?

Dice en su canción la adorada Amparo Ochoa: “Mujer: si te han crecido las ideas, de ti van a decir cosas muy feas, que no eres buena, que si tal cosa, que cuando callas te ves mucho más hermosa…” “…ovario fuerte, di lo que vales, la vida empieza donde todos son iguales…”   Adoro esta canción y siempre que la escucho se hace un nudo en mi garganta.  Antes de que “me crecieran las ideas” nadie me dijo lo que podía llegar a sentir ni me imaginaba lo que pudieran llegar a decir quienes a mi alrededor se encuentran. Recuerdo que una vez terminando una reunión un señor me dijo  ERES UN CABRONA, ME MANDAS MAL A MI CASA, estaba enojado, lo decía muy seriamente y por ahí alguien me consoló diciendo ¡¡BUENO!! ANTES TE DECÍAN QUE ERAS PENDEJA, HOY TE DICEN CABRONA, HAY UNA DIFERENCIA NO CREEES??  No lo había notado hasta que me lo dijo. Y es que sí hay una GRAN diferencia entre ser pendeja y ser cabrona. O al menos eso dicen.

Primero te educan para ser obediente, sumisa, dejada, de un solo hombre, que lo único que te importe sea servir y amar a tu familia. Primero te educan para ser una DAMA y todo lo que eso implica: sentarse bien, reírse discretamente, vestirse de manera sobria, no decir malas palabras, no andar de “loca” con uno y con otro, no salir a altas horas de la noche y esperar a ser elegida por un buen hombre. Obvio si te portas bien y “te das a respetar” seguro te escoge un buen partido. (Perdón, pero ya me está doliendo el estómago con esto… me dieron ganas de vomitaaaaaaarrrrr)   Pero al cabo del tiempo si te compartas de esta manera todo mundo te ve y te trata como: PENDEJA!!!!!  Y lo que es peor tú te sientes pendeja porque no elegiste tú al señor, porque no te divertiste lo que querías, porque no tomaste tus propias decisiones y te dejaste mangonear por el mundo entero, les diste tu vida a tus padres y posteriormente a tu super maridísimo y a tus hijos. Te quedaste con las ganas de defenderte, de dar tu opinión y de llevar a cabo tu creación. Cualquiera que esta sea.

Y un buen día te haces la pregunta: ¿¿Y YO?? La vida, las circunstancias, algún evento impactante o lo que sea nos llevan a sentarnos un momento y hacernos la pregunta ¿Quién SOY YO? ¿Quién QUIERO SER YO? Y no te queda más remedio que responderte y vivir en congruencia con tu respuesta. Cambias, lento o rápido, no importa, pero cambias.  Aunque al iniciar los cambios te llamen CABRONA (y ni qué decir puta, fácil, mala madre, histérica, loca, rebelde etc. etc.)

Sí me gustó la diferencia, me gustó darme cuenta de que estaba cambiando, de que mis ideas, mis emociones, mis proyectos cambiaban, me gustó ver que mi vestuario, mi autoestima, mi peinado absolutamente todo cambiaba. Me gustó sentir que soy dueña de mí. Que necesito de mi aprobación, de mi amor, de mi placer y de más nada para sobrevivir. Me gustó… Pero nadie me dijo que esto tiene un precio. (suspiro…) Aunque no lo esperaba, lo asumo, lo prefiero y vuelvo a la canción y me vuelve a hacer un nudo la garganta: “Mujer, si te han crecido las ideas…”



Galhamar Ryg

2 comentarios:

  1. ¿Por qué necesariamente descubren todo esto pasando por un largo trance de grave dolor?

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    1. jajajaajj no sé por qué, pero al menos a mí así me pasó :*

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