miércoles, 17 de septiembre de 2014

Pégame, pero no me dejes =(

Muchísimas mujeres son golpeadas por sus parejas, agredidas física, verbal, sexual y económicamente por las personas con quienes se relacionan con cualquier vínculo amoroso: novio, esposo, amante, caldo, como lo quieras.
Mucho se ha hablado de denunciar, de no esconderse, de perder el miedo que da el hecho de decirle a alguien que eres violentada por tu pareja. Ha habido mucha información respecto a lo que es la violencia, las formas, los colores, las palabras, las actitudes que te violentan etc.
Todo eso lo veo maravilloso, útil y novedoso, porque hace 10 años no había tanta información al respecto.  Lo que a mí me sigue molestando profundamente es la pregunta ¿POR QUÉ LAS MUJERES NOS RELACIONAMOS CON HOMBRES VIOLENTOS? No creo que sea mala suerte, y aunque nada justifica la violencia, NADA, sí hay situaciones en las que las mujeres participamos activamente en ello. Sabemos qué decir, cómo decirlo y en qué momento para lograr que el “señor” pierda la razón y dé el primer golpe, para después nosotras sentirnos víctimas. Es un juego muy perverso en el que participan 2. Sé que esto sonará antifeminista y que probablemente 2 o 3 o más se me vengan encima. Pero mi punto es que no solamente los hombres son responsables de la violencia en pareja o no todos. Hay hombres que tienen antecedentes de violencia: ¿por qué si conoces sus antecedentes, te involucras con él? Antes de una gran golpiza vinieron siempre jalones, malas palabras, celotipia, insinuaciones, FOCOS ROJOS de alarma que indicaban CUIDADO, HOMBRE VIOLENTO A LA VISTA… ¿por qué después de ver eso te quedas con él?
Mi punto es:    Hay también algo muy enfermo en las mujeres que nos relacionamos con hombres violentos. Hay también una contracara de la violencia en pareja, no aplaudo, ni defiendo al hombre violento NOOOOO¡¡¡¡¡   Sólo quiero hacer énfasis en que también es muy útil educar a las mujeres para que eviten ese tipo de relaciones. Y no nos enfocamos en la enfermedad de la mujer al hablar de violencia, solamente en lo crueles y despiadados que son los hombres (que sí lo son algunos) Y dejamos de lado que existe algo muy nocivo llamado codependencia la cual hace que muchas mujeres digan (digamos) inconscientemente, PEGAME PERO NO ME DEJES¡¡¡¡

Y cómo reeducarnos ante tal situación si desde pequeñas hemos aprendido que el AMOR=VIOLENCIA, por todos lados escuchamos canciones que hablan del amor de una manera dolorosa, nos dicen por doquier que la que ama sufre, la que ama aguanta y perdona TOOOOODO. Que la que ama lo entrega todo hasta su vida sin esperar recibir nada a cambio.
Nos dicen que la que se sale de estos patrones no ama y además es egoísta, mala mujer y está destinada a quedarse sola =(  Vivimos en una sociedad que se empeña en mostrarte una parte del amor que nos destroza en lugar de una que nos hace sentir plenas
Escuchamos por ahí una canción que dice AMOR, LO DIGO MUY DEVERAS, HAS CONMIGO LO QUE QUIERAS, REYNA, ESCLAVA O MUJER… o esa otra que dice TU MUÑECA, ESO ES, LA QUE TIENES ARRASTRANDOSE A TUS PIES… y eso solo por mencionar algunas. ¿cómo cambiar esos aspectos mentales que se te quedaron incrustados desde la infancia? ¿cómo le dices a tu niña interior que eso no es el amor?
Finalmente el dolor de las experiencias vividas bajo este cristal, el llanto derramado por el “amor” inconcluso, los golpes recibidos por parte del “hombre amado”, el desgaste físico y emocional que dejan este tipo de relaciones y finalmente el espíritu carcomido y seco de tu Mujer Salvaje, te gritan ¡¡¡BASTA!!!!! YA NO MÁS DE ESTO, ESTO NO PUEDE SER EL AMOR. Tu interior lo sabe, tu espíritu conocer la verdad respecto al amor, respecto a la violencia y te grita constantemente, te pide que pares, te pide que mires hacia otro lugar, que pidas ayuda y que aceptes que no puedes sola. El interno se empeña en hacernos sentir secas y devastadas obligándonos a cambiar la dirección y buscar o crear otro camino.  En mi experiencia personal, no bastó con escuchar al interno, porque años antes de que yo aceptara que debía parar con ello ya me había gritado de muchas maneras y no me atreví a prestarle atención. En mi experiencia personal fue necesario hacer acopio de todas mis fuerzas y mi coraje, fue necesario tomar una decisión definitiva y tomar acción congruente con la decisión. No fue fácil y moría de miedo y desgraciadamente aún quedaron muchos restos de esa vida y aún me confundo entre el amor real y el amor “ideal” de la sociedad. Sin embargo hoy día ya los percibo claramente. Y de mucha ayuda fue saber que no soy la única que vivió estas experiencias. Existen muchas otras que como yo, que como tal vez tú, han experimentado todo esto.
Sin embargo sí se puede cambiar de forma de vivir, sí se puede terminar con la violencia en nuestras vidas, sí se puede escuchar, decidir y actuar en congruencia con lo que nuestro espíritu nos reclama.

¡¡Vamos, intentémoslo juntas!!

Galhamar Ryg

2 comentarios:

  1. Mucho tiene que ver la falta de educación en la autoestima, tanto de hombres y mujeres.

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    1. Dice Jorge Bucay que el amarse uno mismo se aprende desde la cuna como todo lo demás y si no nos enseñaron habrá que buscar los lugares donde poder aprenderlo.

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